ME DIRIJO A VOSOTROS
Solo os servirá de bendición aquello que hagáis de buena gana, impulsados por el amor. Por lo tanto, no necesitáis ningún mandamiento, pues el amor no se puede mandar, y lo que se realizar por obligación o deber no puede ser juzgado ante Dios. Así que el amor es siempre el factor decisivo, si una tarea se lleva a cabo y cómo se realiza … de modo que incluso un mandamiento puede cumplirse por amor, no porque haya sido ordenado.
¿Cuántos seres humanos están sometidos a la presión de mandamientos impuestos por seres humanos, cuyo cumplimiento depende del grado de amor, de si este trae o no bendición al alma? Quienes no necesitan mandamientos, quienes por voluntad propia y por amor a Dios cumplen con lo que se les exige, no están sujetos a ellos, sino que se sitúan por encima de ellos, y solo se juzga el grado de amor con que se cumple un supuesto “mandamiento”.
Por lo tanto, muchos seres humanos serán bendecidos gracias a su buena fe y amor a Dios, porque solo el amor es decisivo para su voluntad de actuar. Sin embargo, esto no debe desanimar a quienes carecen de amor, pues jamás se salvarán cumpliendo los mandamientos, porque ante Dios no tienen ningún valor y no aportan ningún progreso espiritual al alma; sus acciones son completamente en vano. Pero los seres humanos se dejan llevar por un engaño del que un día se arrepentirán amargamente, pues con un poco de reflexión podrían haber llegado a la misma conclusión; realizan ceremonias inútiles, que carecían de significado y propósito para el alma.
Un corazón dispuesto a amar hará todo bajo el impulso del amor y, por lo tanto, todo le será una bendición. Así pues, el amor es la única medida para su pensar, hablar y actuar; solo el amor crea la conexión con Dios, solo el amor despierta Su agrado; solo el amor transforma el alma, convirtiéndola de nuevo a su ser primordial, para lo cual está en la Tierra. Por lo tanto, todo debe contemplarse con ojos de amor, y así tendréis una guía clara sobre lo que Dios exige de los seres humanos y cuando os mováis en el pensamiento correcto.
Donde hay amor, todo debe ser correcto, porque el Amor es Dios Mismo. Por lo tanto, quien actúa con amor siempre puede hablar de la presencia de Dios, y verdaderamente también la vida … el pensar, querer y actuar de un ser humano …debe ser una correcta. Pues donde está, también está la vida … donde está Dios, no existe la muerte, y donde está Dios, el ser humano puede recorrer pacíficamente su camino terrenal, que lo llevará a la meta correcta, a la unificación completa con Aquel, Quien es el Amor Mismo desde la Eternidad …
Amén